Cuanta mierda hay en el piso,
camino de puntas los pies,
con la nariz tapada,
moviéndome como una marioneta.
La calle me ahoga,
la mierda esparcida por las calles inundadas.
Trato de correr,
pero piso mierda,
a punto de caer me detengo,
miro: el horizonte marrón,
el Sol rojizo trata de penetrar las nubes cloacales
que se amontonan creando un paisaje marrón oscuro,
como peatones morbosos
queriendo ver el show de un choque.
Empieza a llover;
soretes de punta caen.
Ya estás metido en este carnaval escatológico,
no queda más que bailar y saltar
y llenarse del efímero placer de que
todos se están revolcando en la misma mierda con vos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario