miércoles, 28 de marzo de 2012
Más textos (en técnica)
-Cine etnográfico: Realiza un sucinto recorrido por el nacimiento y vertientes de la sub-disciplina. Link: http://www.mediafire.com/?3sflvm4ooe0bcf1
-Fotografía digital para cámaras Reflex: Libro que tiene de TODO sobre los aspectos técnicos y las concepciones ante tomar fotos. Puede ser denso para los recién iniciados. Están invitados a leerlo. Es perfecto para los dementes obsesivos. Link: http://www.4shared.com/zip/iLohC5Ul/63165.html
-Manual práctico de fotografía digital: Recomiendo leer este libro para la clase de técnica. Para el próximo encuentro podemos ver el Cap. 1; tiene casi todos los elementos que vamos a tratar. Link: http://www.4shared.com/zip/rnDcXh2S/65998.html
-The art of digital Photography: Libro que aborda concepciones de forma, color, estructura a la hora de armar una composición. No toca directamente los aspectos técnicos, sino el quehacer artístico.
domingo, 22 de enero de 2012
Re-posteo de artículos interesantes
Todos vamos a extrañar megaupload.
A continuación cuelgo algunos artículos más para ir pensando. Todos están hechos por antropólogos y son sobre antropología audiovisual. Sobre todo, recomiendo el primero. Lo propongo como insumo para nuestra primera reunión.
-Por una antropología de la mirada:http://www.mediafire.com/?m96k8ao8z5ia0t2
-Manchas en el negativo. Sobre la utilización de la ficción dentro del cine documental: http://www.mediafire.com/?tvaec7f6ccc7p6e
-Cautelas de la imagen documental:http://www.mediafire.com/?b680m3lovorj07p
-Films etnográficos. La construcción audiovisual de las "otras culturas": http://www.mediafire.com/?1ctlxsht7blctwt
-El documental navegando entre dos aguas:http://www.mediafire.com/?a6ppjctjhft95sr
-Entre la estética, la política y el cine dentro del cine: http://www.mediafire.com/?v54ffu0h8k941xx
-Cine pensado para la juventud; lo visual como medio de representación antropológica: http://www.mediafire.com/?v54ffu0h8k941xx
-Libro sobre Chris MArker: http://www.mediafire.com/?v8gomyp5ephad6f
martes, 13 de diciembre de 2011
Artículos interesantes
-Por una antropología de la mirada: http://www.megaupload.com/?d=M5EBQO8M
-Manchas en el negativo. Sobre la utilización de la ficción dentro del cine documental: http://www.megaupload.com/?d=I9UE29NP
-Cautelas de la imagen documental: http://www.megaupload.com/?d=UKUKX7UY
-Films etnográficos. La construcción audiovisual de las "otras culturas": http://www.megaupload.com/?d=J6XIGMTG
-El documental navegando entre dos aguas: http://www.megaupload.com/?d=RD4CFNPG
-Entre la estética, la política y el cine dentro del cine: http://www.megaupload.com/?d=LMZ3QYRM
-Cine pensado para la juventud; lo visual como medio de representación antropológica: http://www.megaupload.com/?d=0L167ZC9
domingo, 11 de diciembre de 2011
Propuesta de trabajo
sábado, 10 de diciembre de 2011
Libros para el taller
- Cine etnográfico: Es un resumen de las corrientes en antropología etnográfica. Interesante para ir viento algunas de las cosas que se hicieron en la disciplina. http://www.megaupload.com/?d=N8AOY12F
- Curso de fotografía digital: Lo que indica su nombre. Es un libro claro, bien escrito y con ilustraciones que ayudan a la lectura. Recomiendo leerlo con una cámara al lado, para ir viendo los chirimbolos. http://www.megaupload.com/?d=2SSU097Q
- The Art of Digital Photography: Un libro que va más allá de la técnica fotográfica, enfocándose en el contenido de qué hace a una imagen interesante, bella, notable, llamativa. Articular la forma con el contenido. http://www.megaupload.com/?d=BVVUQF2I
- Black and White Photography: Un interesante libro sobre fotografía en blanco y negro. Quizás esté un poco más allá de nuestro interés particular, pero no deja de complementarse con la forma de expresión que nos compete. http://www.megaupload.com/?d=C8AIRH6Y
domingo, 6 de junio de 2010
Quiero cereza
Quiero cereza
roja invernal
calida escondida
cereza.
Quiero pulpa serenidad,
droga escondida en tus jugos.
Quiero sueño y eternidad,
llanto rojo vital.
Quero cereza,
hundirme en tu pulpa.
No una, ni dos, ni cien,
quiero el momento del encuentro
entre la pura y abstracta cereza con
el de la punta de la lengua y mordida.
Quiero cereza.
Las vacaciones
Las vacaciones son como el recuerdo de un “buen día” divertido. El Chaco y Viedma se combinan, con un acento de segundos en el faso de Buenos Aires, sin darme cuenta dónde empiezan unos amigos y terminan otros; si tomaba el mate (o el terere) en la mesa de Carlos o de Juana; ¿El mar en el norte y el calor en el sur? ¿Esa caricia fue acá o allá? Después de la previa en lo de… fuimos al bar del norte y fuimos al bar del sur; primero al bar del norte y después al del sur ¿O era al revés? Norte o sur, sur o norte; sueño sueño, lugar en sueño y norte en sueño y sur en sueño. Con oportunidades de amor y diversión por todos lados, y cada anécdota es un segundo del sueño; de la fotografía instantánea que salta después de despertar, que no entendés muy bien qué hace ahí, en tu cabeza, o cómo se une con las demás. Lo sentí, fue todo en las vacaciones/sueño.
El sueño de una noche. Me despierto en Buenos Aires, a las 7 de la mañana, un poco cansado, sucio y alegre (con algunos remordimientos y deudas). Sigo, sin bañarme, desayuno, reparo todas las cosas de mi casa que llevo años sin tocar; que dejé anoche, antes de irme a dormir con un “mañana lo hago”.
Sueño noches y muchos días como fotos colgadas del cordón donde se secan después del revelado. Como las fotografías se transforman en la captación e impresión en papel, ellos mueren al momento del revelado y es el momento de apretar el botón de la cámara el único instante de vida –de acción- que conservan (“conservar” es un término poco feliz para un momento tan fugaz), a continuación son lápida con epitafio, o lavado de ropa; donde el momento ya no es el mismo una vez que se cuenta y se convierte en anécdota, aprendizaje o algo parecido. Sin más ni más, revientan en el tiempo y el espacio, devolviéndonos lo que no son. Pues así son, como fotografías; remanentes de la continuidad, sobras del devenir.
Como la foto que tomo; conozco su amplitud, su inmensidad. Como su creador, sé que es más que el cuadro creado y delimitado por mi pobre sentido de lo estético o mi gusto. Son esa parte escueta del devenir. Les quito la envoltura de caramelo y los como despacito, con placer, saboreando su textura, sus sutiles matices, sabiendo que lo que está ahí es más –que fue mucho más o que sigue siendo. Una foto no es joda, no nos mintamos, es un pedazo de sueño.
Sueños, vacaciones y días: lo mismo, todo depende de cómo lo cuentes.
Obituario
Eras luz clara,
radiante ante mi vista,
como una estrella,
siempre al noroeste.
Iluminaste la vida de muchos otros,
de otros tantos
pájaros que se posaban en tus manos
y verdes y amarillos
que brillaban a tu alrededor.
Te reclamé, como la muerte,
arrancándote de un brazo,
apoyando la hoz en tu garganta.
Y la verdad
me quitó la escafandra
con luz densa,
para notar la ruina
y el paisaje de lo que nunca había sido.
Que no la muerte ni la mentira,
sino que era luz y reflejaba
y era mi luz que reflejaba en tu espejo
y mis latidos en tu corazón
y mis imágenes en tus palabras.
El último llanto, y el primero,
fue hace dos noches.
Fue el final,
quizás por eso lloré,
porque sabía que habías muerto.
Sociedad
Cuanta mierda hay en el piso,
camino de puntas los pies,
con la nariz tapada,
moviéndome como una marioneta.
La calle me ahoga,
la mierda esparcida por las calles inundadas.
Trato de correr,
pero piso mierda,
a punto de caer me detengo,
miro: el horizonte marrón,
el Sol rojizo trata de penetrar las nubes cloacales
que se amontonan creando un paisaje marrón oscuro,
como peatones morbosos
queriendo ver el show de un choque.
Empieza a llover;
soretes de punta caen.
Ya estás metido en este carnaval escatológico,
no queda más que bailar y saltar
y llenarse del efímero placer de que
todos se están revolcando en la misma mierda con vos.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Llueve
Es una paz intranquila.
Todavía no ha parado de llover.
Sigue, húmedo placer, fría soledad.
¿Cuántos lugares frecuentás cuando llueve?
Se rompen en mil pedazos, las nubes.
Cada gota es un lugar, un olor, una caricia,
ir pateando las calles inundadas.
De las escenografías es la que más me gusta.
Por sí solo ya es un día especial:
“es día de lluvia, está especial para… “,
para lo que quieras,
como un frasquito donde cualquier cosa entra perfecta.
Ahora me gustaría poner algo especial en él,
pero lo único que tengo son recuerdos, y hojas.
Me gustaría encontrarte sin problemas, limpia y lista.
A mí también, juntos, en este día de lluvia,
haciéndonos juntos en silencio,
guitarra en mano y garganta podrida, en paz.
Acariciando los acordes, como si fuera tu piel sensible,
cuando entono e impulso mi energía hacia el cenit de la canción;
saber de vos estremeciéndote a mi lado sin saber qué hacer,
reventando el tiempo y el espacio.
Luna- explosión (que no fue)
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Buscando un poco de inspiración, y buena letra, recorro mi cabeza. Me imagino fuera, fuera de mí, hablando, pero no sé, no me manejo, aunque no importa, es un descontrol a disfrutar. Hasta que aparece una forma cercana a la tuya.
Apareció roja, por el rabillo del ojo, brillante la explosión, que me dejó ciego temporalmente, y sonriente hasta donde recuerdo. Brillando, pues es su estado natural, se acerca y saluda, yo como un protón, girando y chocando cada vez más, mientras aumenta el calor, lenta y constantemente, sin explotar. Sin embargo, concibo mi destrucción, la transformación de mis ideas en vuelos y mis movimientos en terremotos pasivos -de los que no se notan-, que se dan en el interior y reforman mi geografía. Esto es 10 o 15 segundos de reloj; oscuridad en mi reloj –no pude ver la hora. En el tuyo no sé. Todavía quiero averiguar cómo corre tu reloj.
Siempre que nos encontramos, es en sociedad. Aparecieron con todos los espectáculos. Paso a describir.
Sentado, hablo, agito las manos enérgicamente, cuando me callan y siguen; saludo, sigo, saludo, paro y sigo, siguen. Me veo atrapado en la gran red que todos los días teje la señora de “los conocidos”; tic tic, chac chac –el sonido de las agujas para tejer-, escucho sutilmente; llegan las personas, se arman, se tejen y destejen. En su solitaria actividad, la señora teje vínculos. En el tiempo (de todos) llega Mateo, saluda; habla, ríe, se queja, dice “hoy, en el bondi viniendo para acá, un viejo me tocó el culo. Me agarró un cachete entero”. Todos reímos. Como lluvia, los comentarios que se me ocurren sobre el encuentro sexual de mi amigo caen mientras inclino mi cuerpo hacia atrás para elegir la gota de idea que más me gusta. Tac: la punta del pie de Maura toca el mío levemente, manifestando inversamente la importancia del contacto. La miro a los ojos, su cara: blanco el rostro, los ojos redondos, la boca contraída con un gesto hacia adelante y a su izquierda. Sin otro aviso previo, miro con urgencia hacia donde me indica, para penetrar en lo que ahora puedo llamar –en vista de lo que escribí anteriormente- “la explosión” (que no fue). Ahí estás, en sociedad, donde están todos. Lo que digo te lo digo a vos y a ellos, dirigiéndome a vos, pero hablando con ellos. No puedo cortar los vínculos que me atan a las cordialidades, y te vas, porque no te hablan –no te hablo- y la clase ya empieza. Porque estamos en la facultad, una exclusión intencional, ya que no importa si es allí, aquí, en el bar, en la calle, sino lo que pasa y no pasa, mejor dicho, lo que no pasa y quiero que pase; es eso lo que escribo, la oscuridad, el contorno de lo que alumbra la realidad del encuentro. En este momento es la noche alumbrada sólo por la luna.
Loca
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El beso preciado de una loca,
su inestable ternura,
las tempestades que avecina:
su encanto.
Ellas guardan tesoros
y encierran paraísos,
planean la muerte de los astros
y el descubrimiento de nuevas tierras.
Soñar es su estado natural;
bailando por el borde de las sombras
expropiando la belleza de los otros seres mortales
preocupados por su ser.
Pobre de aquél que no sepa
lo que es estar con una loca.
Pobre de mí,
que descubrí sus encantos.
sábado, 23 de mayo de 2009
Una pizca
Húmedo y no muy caluroso.
Adentro de mi departamento,
iluminado a medias, casi oscuro,
sintiendo el aire espeso.
Los sonidos entran caminando por la ventana cansados,
como si vinieran de muy lejos, finitos, a punto de apagarse.
Pacifico, como una pausa
en el espacio de tiempo
en que la gota pende de su base
para arrojarse al vacío,
con su ínfimo latir y la luz acariciándola.
Quieto, quietísimo,
afuera no debe ser igual,
adentro de mi mente nada se está moviendo,
me doy cuenta de mi respiración, de la mínima brisa.
Quizá pasa el tiempo
¿Será esto atesorar un momento?
Muchos lugares al mismo tiempo me dejan inmóvil.
Mi cuerpo es el exterior,
es todo,
lo que conozco e imagino.
Resulto en lo que estoy sintiendo.
viernes, 12 de diciembre de 2008
Misiones

Naranja de día, me choca cansado y ciego, palpando el aire y el silencio. Cómo hago para comunicarte esta emoción? La unión de ciertas cosas conocidas de distintos lugares: la brisa cálida de casa, el naranja de otra casa, el fresco de casa, de otra casa, mis vínculos de casa, de otra casa.
Nuevo, soy nuevo. Más, un poco más que antes, sin nada que decir y con mucho que escribir.
Me ahoga el corazón y la cara, no me lo puedo despegar. Me encuentro roto y desparramado por todas partes, alegre. Camino sutilmente, de puntitas. Una pata, la otra pata, una pata, la otra pata.
Realidad

¿Nunca te paso que un día te sentís en otro mundo? En contacto con la realidad pero en otro mundo. Estás más allá y te sentís viviendo otra cotidianeidad. No es el espacio, no es la muerte, ni el nirvana. Es una realidad detrás de la nuca, con el pelo suelto. Una liviana y transparente luz acuática. Justamente ahora no estoy ahí, por eso la distingo bien, su figura y sus contornos. Obviamente es una mujer, todo es una mujer, no hay que perseguirse mucho al respecto.
Me baje de un hondazo. Lo que escribí un día, alegre, hoy lo rompo un poquito, para traerlo a la realidad. Hacerlo imperfecto; así es bello. Imperfecto, oscuro con sombras, quizás alguna mancha, como yo, como vos. Tema tan cliché no? Una mujer. Todos hablan de una mujer, de la mujer. Pues no busco ser original, poco me importa. Y es que me mueve la angustia de escribir, por una mujer, por la mujer.
Quieta, me espera, paciente, tal vez ya me pasó, ya me sufrió y me dejó, y no me di cuenta. Atolondrado todavía al encuentro con la piel, al enfoque de mi mirada, que no controlo: te recorre, conoce todas tus vueltas, por lo menos las de la superficie. Está con hambre, quiere más. Sigue la fórmula de mis palabras: coma, coma, punto seguido; coma, coma, coma, punto seguido; coma, punto aparte. Es mi martillo: la herramienta que conozco para atacarte (a vos, al hielo, al fuego). Como tal, pifia la más de las veces, cuando le pega salen los mejores tereres. Mejor que conozcas el tereré, sino vamos mal. Mejor no vamos a ninguna parte.
jueves, 25 de septiembre de 2008
Día
Capaz sea escribir el espacio, subiendo, en el espacio. La oscuridad, sin masa, palpando el aire alrededor. Bajás repentinamente para detenerte en el medio y andar hacia adelante. Otra vez encontrándome con el naranja. Es como viajar muy rápido y muy lento al mismo tiempo. Ves a todos desde arriba, ves todo desde arriba, pequeño, casi indistinguible en el todo, sintiéndolo conectado. Y vos afuera, arriba, sin tocar pero sintiendo. El corazón te vuelve cuando termina la canción y seguís con tu vida, sin más ni más.
A partir de acá es racional, y no es la misma canción. Me distraigo, descreo de donde estoy. Me molesto imaginando cosas, dejo de ser lo que debería completar en las hojas para pescar un segundo de voz, de voces. Agarro lo que puedo y mando lo primero que se me ocurre, casi todo llega a buen puerto. Lo que no, no importa, rellena el aire igual y es divertido. Por un segundo soy una estrella, y te veo brillar conmigo, como aquella noche oscura, oscurísima, indescriptible vista de la vía láctea, aquél que la vio en toda su expresión sabrá a lo que me refiero. Una oscuridad completa, sin embargo los millones y millones de estrellas están ahí, y los ves, penetran la negrura de la noche, lastimando los ojos por el esfuerzo de ver tanta belleza. Así veo los buenos días. Y los malos, mejor no nos metamos.
En eso me pierdo en las risas y las confusiones; si dijiste eso, si te escuche, si me escuchaste. Acá me confundo más todavía, me confundo con las ganas de hacer cosas que no debería, o que sí, pero no ahí. Entro en la espiral y me pierdo. Si es por formas, me gustan más las líneas curvas, los garabatos, que empiezan y no terminan (muchas veces como yo), no sabés cuando van a doblar, por ahí hacen las figuras más bellas y por ahí quedan en garabatos, como este texto.
Así resumo mi día, cobrando existencia desde que empiezo a brillar.
jueves, 18 de septiembre de 2008
Sin título 3
¿O era tuyo?
Si digo tere te lo convido
si digo canción te la canto
si digo libro te lo cuento
si digo comida la comparto
si digo amor es tuyo
Lo que genero es para vos
si es distinto es para vos
Siempre me confundo
dónde termina mi dibujo
y empieza el tuyo.
Pensar que es tuyo o mío
me rompe la cabeza
La gracia es que termine
siendo tuyo y yo te lo de.
P.D.: Nada de perseguirse por favor.
La otra noche me pareció más bonito.
domingo, 14 de septiembre de 2008
No perdamos nuestras ojotas y nuestros shores (oda al tere)
Sin título
Belleza en la siesta
vigía escondido en la verde hoja,
la calidez confunde las imágenes,
no importa, el tiempo me las había arrebatado
y el calor me las devolvió.
Placentero; una hamaca paraguaya;
paz y verde, colgando con la hoja
aprehendo el momento.
Otro sin título, un poco más abajo en la hoja.
Cuesta tan poco imaginar
en éstos años
¿Está realmente muerta la imaginación?
¿O es el llanto de los perezosos?
El grito que la pide en bandeja de plata.
Me duele pensar
que ella no tenga palabra en esto
Derrotemos la inercia.
domingo, 31 de agosto de 2008
Jean Pierre
Ve las azoteas desde abajo
impulsado por una cinta,
Jean Pierre silva bajito
animando cada paso
con el ritmo de su melodía
Pimpum pimpimpum
paraparapa pimpimpum
rojo en frente, verde a la izquierda
luces y luces, pasos
gira su cabeza y siente,
siente los dedos en los bolsillos
el leve peso
la espera
Pimpum pimpimpum
paraparapa pimpimpum
verde, arranca otra vez
otros como otros cruzándolo
sin darse cuenta que están ahí,
con él y él con ellos,
pero los ve: cada uno una historia.
Pimpum pimpimpum
paraparapa pimpimpum
Jean Pierre silva su melodía
y los hombros lo acompañan,
la ciudad lo acompaña.
¿Adónde vas?
